Un sistema de seguimiento de candidaturas no lee tu currículum. Lo descompone: saca el texto del archivo e intenta ordenarlo en campos —nombre, datos de contacto, cada empleo con su cargo y sus fechas, formación, competencias—. Después, en selección buscan y filtran por esos campos. Todo lo que viene luego depende de que esa lectura funcione.[1]
Columnas y tablas
Un programa lee el texto en el orden en que el archivo lo guarda, y en un diseño a dos columnas eso suele ser la columna izquierda de arriba abajo y después la derecha —o peor, línea a línea cruzando las dos—. Tu cargo acaba junto a una competencia; tus fechas se pegan al puesto equivocado. El currículum se ve bien en pantalla y llega como ruido.[2]
Las tablas son el mismo problema con bordes. Muchas plantillas usan una tabla invisible para alinear las fechas a la izquierda y los puestos a la derecha; los programas ven las celdas, no la alineación.
Encabezados que el programa no sabe nombrar
Los programas buscan encabezados de sección que conocen: Experiencia, Experiencia profesional, Formación, Competencias. «Mi trayecto», «Por dónde he pasado» y «Caja de herramientas» son encabezados para una persona, y un programa que no sabe clasificar una sección puede descartarla o archivarla dentro de la anterior.
El arreglo no te cuesta nada: usa las palabras corrientes. Puedes ser interesante dentro de las secciones.
Texto que no es texto
Los datos de contacto dentro de una imagen de cabecera. Un nombre maquetado como logotipo. Competencias como iconos. Todo lo que el archivo guarda como imagen es invisible para el programa —y un currículum sin correo electrónico en el texto es un currículum al que nadie puede responder—.
Lo mismo vale para los cuadros de texto y las formas de Word: algunos se exportan como texto y otros no, y no sabrás cuál hasta que falle.
Fechas que no sabe leer
«2019 – actualidad», «03/2019–», «2019-2021», «desde 2019». El programa tiene que calcular cuánto duró cada empleo, y los formatos mezclados lo obligan a adivinar. Elige un formato y úsalo en todas partes. Con mes y año basta.
Tipografías, PDF y una trampa más
Un PDF exportado desde un programa de diseño a veces guarda cada línea como un objeto independiente sin orden de lectura, y de vez en cuando guarda el texto como contornos: formas, no letras. Expórtalo mejor desde Word, Documentos de Google o un editor de currículums, y comprueba el resultado seleccionando todo el texto del PDF y pegándolo en algún sitio sin formato. Si ahí ves tu currículum en orden, el programa también lo verá.
Qué hace esta revisión
Lee tu currículum como lo haría el programa y después como lo haría una persona de selección. La revisión empieza por la estructura: qué secciones ha sabido nombrar, si cada puesto tiene fechas legibles, si el bloque de contacto es texto y qué —columnas, tablas, imágenes— se interpone. Después vienen los hallazgos de redacción, porque un currículum que se lee perfectamente y no dice nada sigue sin conseguir la entrevista.
Cuando abres el currículum en el editor, ya está en una plantilla de una columna. Cambia de plantilla si quieres; todas las de aquí se leen bien.